
La vi venir con su paso ligero, pareciera tener prisa por vivir intensamente lo que le restaba de vida.
No sé con certeza su edad, pero calculo que ya roza los ochenta.
Uno a uno va haciendo los recados que le han encargado, no mezcla nada y todo lo tiene en su sitio.
Sobre la cadera derecha lleva una cesta de mimbre que ha llenado con rosas rojas, y con esos ojos tan negros como hundidos y longevos, invita a quien quiera dejarle una limosna que tome una rosa.
Tras la voluntad de una joven que le dio algunas monedas, la anciana le ofreció la rosa y también una bolsa color marfil. Esta la abrió con cuidado atraída por el agradable olor de su interior, estaba llena de hojas secas, removió con los dedos hasta llegar al fondo donde encontró una cáscara de castaña y algo de canela.
No sé por qué vino a mi mente la idea de las meigas buenas(esas que dicen algunos que existen, y otros que no).
No conozco ninguna, al menos que yo sepa. Pero esa señora se me antojó que podría ser una de ellas. Incluso cuando sonrió con la boca totalmente desdentada, me pareció ver espíritus duendiles que se le escapaban por los ojos a medida que el rostro se le iluminaba.
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19 comentarios:
Habelas hailas, claro..
Algunos son capaces de percibirlas... y entonces existen, pero si no las ves, no existen?
Si no lo veo, no lo creo.. Todavía hay quien no sabe que existen más cosas de las que somos capaces de percibir o entender..
¿¿O quizá todo es fruto de nuestra imaginación??
Sea como sea seguirá siendo igual, independientemente de nuestras convicciones ¿verdad? jaja
Un bico, guapa.
Claro que las hay !!!! Otra cosa es que sepamos reconocerlas, jeje.
Anda, coge tu escoba y ven volando que te dé un besito, jiji.
Preciosa historia.
Un abrazo.
espíritus duendiles... interesante!! :)
Qué bonita historia, ellas existen donde, quien puede saberlo.
Besos
Haberlas haylas, sí.
Se pueden percibir en algunos sitios dando, como ésta de tu relato,un trozo de cáscara de castaña y canela, o... quizás un calor, un sentimiento.
Me gustan los espíritus duendiles, ya ves!!
Un besazo,mi niña
¡Ver para creer!
Pues si, independientemente de nuestras creencias, la cosa no cambiará. Y es que no todo el mundo ve más allá de lo evidente.
Yo no las he visto (que yo sepa y me haya dado cuenta) pero algo me dice que "haberlas haylas" :-)
Bicos, amiga.
mmm Estás muy convencido, Thot.
¿Tanto se me nota? jaja.
No siempre sabemos reconocer las cosas que nos rodean, incluida las meigas...aunque lleven escoba...
Besos volados para ti.
Hola Raúl.
Espíritus duendiles, siempre nobles y tan arraigados en mi mente con imágenes como la foto que acompaño.
Un beso.
Hola Rosario.
Tú si lo sabes.....yo lo sé.....en el fondo todos sabemos que "haberlas haylas" ¿o no? :-)
Un beso, amiga.
Y a mi también, Lucía.
Y la magia y chispa que dejan tus letras, como esos espíritus duendiles.....que todo lo llenan y solo de cosas buenas.
Un beso.
Todo es posible, es nuestra mente la que crea y destruye...
Se disfrazan, pero caminan entre nosotros. Nos ayudan desde las sombras.
Un beso.
Creo yo que hay más buenas que malas... buscaré alguna. Besos.
No dudo ni un instante de que hailas y que tienen sus manos llenas de olor y vida, que cuando pasean por las calles te arrancan una sonrisa y tú sin saber porque caminas con esa felicidad sin sentido que solo ellas pueden dar.
Un saludo de hojas secas.
No dudo ni un instante de que hailas y que tienen sus manos llenas de olor y vida, que cuando pasean por las calles te arrancan una sonrisa y tú sin saber porque caminas con esa felicidad sin sentido que solo ellas pueden dar.
Un saludo de hojas secas.
Hola Manuel.
Tengo que poner a mi mente a "construir" tiempo que últimamente me falta y ando arañando el segundero :-)
Besos y gracias por pasar
HOla Tawaki
¿sabes? Me gusta lo que has dicho, en el fondo todos creemos que así es.
Un beso.
Busca, busca, Isabel.....que quien busca encuentra y si se hace con la intención tuya seguro que sólo tropezarás con las buenas.
Besos para ti.
Oye, Lupe.
¡Qué cosa más bonita has escrito!
He podido hasta visualizar el camino,ese olor, ese intercambio y la sonrisa que no se te va de la cara.
Gracias.
Un beso.
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